No te acuestes inmediatamente después de comer. Esto puede hacer que el ácido del estómago vuelva a subir, lo cual no es divertido, especialmente si ya tienes problemas de acidez estomacal.
En lugar de eso, prueba esto: después de una comida, siéntate en una silla y apoya tus piernas sobre algunas almohadas para que queden aproximadamente a la altura de tu corazón. Haga esto durante 10 a 15 minutos.
Luego, da un pequeño paseo. Otros 10 a 15 minutos de caminata suave después de comer realmente pueden ayudar a la digestión.
Para estreñimiento o hinchazón: si te sientes muy hinchado o tienes problemas para ir al baño, intenta hacer la postura “con las piernas en la pared” a primera hora de la mañana, antes de desayunar. Puede ayudar a que tus entrañas se muevan.
4. Lucha contra la fatiga y el estrés
Si sigues los consejos para hacer bien esta postura, descubrirás que es una excelente manera de relajar tanto tu cuerpo como tu mente. Con el tiempo, esto puede ayudarle a reducir sus niveles de estrés, hacerle sentir menos ansioso e incluso ayudarle a dormir más profundamente. Cuando duermes bien y descansas, todo tu sistema nervioso se beneficia.
5. Alivia la tensión muscular y el dolor pélvico
Esta postura puede ser un verdadero alivio para los músculos tensos, especialmente en el cuello, la espalda, los hombros e incluso las caderas. Para algunas mujeres, incluso puede ayudar con los calambres menstruales. Y aquí hay algo que mucha gente no sabe: así como las venas varicosas pueden aparecer en las piernas, algunas mujeres pueden aparecer dentro de la pelvis. Estos no son visibles en la piel, pero pueden causar mucha presión crónica o dolor en esa zona. Hacer “piernas contra la pared” también puede mejorar el flujo sanguíneo a esa parte del cuerpo, lo que a menudo brinda un alivio rápido.
6. Desarrolle fuerza y flexibilidad
Si bien es una postura relajante, también trabaja suavemente tu flexibilidad, especialmente en las caderas, las pantorrillas y la parte posterior de los muslos. También puede ayudar a fortalecer los músculos que sostienen las piernas.
7. Alivia todo tipo de dolores
Se ha demostrado que esta posición al revés ayuda con el dolor no sólo en las piernas y los pies, sino también en la zona lumbar e incluso en las articulaciones de la rodilla y la cadera. ¡Y consigue esto – incluso podría ayudar con las migrañas! Hacerlo por la noche puede ayudarte a relajarte y dormir mejor, lo que lo convierte en una manera perfecta de terminar el día. Hacerlo por la mañana puede darle un impulso a todo tu cuerpo. Pruébalo ambas veces y verás cuánto mejor te sientes en tan solo unos días.