Vivir sola no significa vivir sin rumbo .
Una de las claves de mi bienestar ha sido crear rutinas simples pero significativas:
- levantarme a la misma hora
- arreglarme aunque no salga
- cocinar para mí con cariño
- ordenar mi espacio
Estas rutinas:
fortalecen la autoestima
reducen la ansiedad
mejoran la calidad de vida
Muchos estudios sobre envejecimiento saludable coinciden en algo:
tener propósito alarga y mejora la vida.
Y no, el propósito no siempre es grande…
A veces es tan simple como cuidarte cada día