
Para que tus intestinos funcionen de forma óptima, debes consumir cereales integrales bien cocidos (arroz y cebada), purés de verduras, miso, amasake y kéfir . Estos alimentos son muy beneficiosos para el intestino e incluso ayudan a sanar los intestinos dañados más rápidamente.
Si padeces inflamación intestinal, lo mejor es eliminar la carne de tu dieta durante al menos dos semanas. Evita las bebidas alcohólicas, ya que empeoran la afección. Además, evita ciertas frutas como duraznos, cerezas, sandía, higos, caquis, albaricoques, manzanas, peras, anacardos y pistachos, así como verduras como alcachofas, espárragos, repollo, hinojo, pimientos y brócoli . Estos alimentos, especialmente las alcachofas, pueden causar inflamación intestinal. Asimismo, es importante beber mucha agua y hacer ejercicio con regularidad.