Un mini botiquín de primeros auxilios:
Los frascos de pastillas también se pueden transformar en un pequeño botiquín de emergencia. Puedes guardar algunas tiritas, una pastilla desinfectante o una pequeña compresa.
Un recipiente para semillas de jardín.
A los jardineros les gusta guardar semillas para la siguiente temporada. Los frascos de pastillas son perfectos para almacenarlas lejos de la humedad.
Simplemente escribe el nombre de la planta y la fecha de cosecha en la botella. Así, podrás encontrar fácilmente tus semillas cuando llegue el momento de plantarlas.
Un joyero discreto:
Cuando se viaja, puede ser difícil llevar joyas pequeñas sin perderlas. Un frasco de pastillas puede servir como mini caja para anillos, pendientes o collares pequeños.