Aquí tienes 12 ideas sencillas e ingeniosas para darle una segunda vida a tus viejos frascos de pastillas.
Un mini kit de costura siempre a mano.
Los frascos de pastillas son perfectos para crear un kit de costura pequeño y compacto. Simplemente coloca dentro unas agujas, un poco de hilo, algunos botones y un pequeño imperdible. Gracias a la tapa hermética, todo se mantiene en su lugar.
Una solución de almacenamiento perfecta para tornillos y clavos pequeños.
En un taller o garaje, las piezas pequeñas se pierden con facilidad. Los frascos de pastillas son ideales para guardar tornillos, tuercas, clavos o tacos de pared.
Incluso puedes pegar una etiqueta en cada botella para indicar su contenido. Esto ayuda a mantener tu caja de herramientas bien organizada y evita que pierdas mucho tiempo buscando el tornillo adecuado.