Nada daña más tu imagen que los chismes. Si tienes algún problema con alguien, exprésalo directamente, con calma y amabilidad.
Ser rígido
El mundo cambia rápidamente: los más respetados son quienes saben adaptarse. Mantenerse rígido en las propias posturas significa cerrarse al crecimiento.
Monopoliza la conversación
Escuchar de verdad significa valorar a la otra persona. Haz preguntas, responde, respeta los silencios: ahí es donde nace el respeto mutuo.
Creerse superior
Corregir a todo el mundo o alardear de tus conocimientos resulta más agotador que impresionante. Recuerda: la inteligencia brilla con más intensidad cuando ilumina sin deslumbrar.
Hacer bromas a costa de otra persona
Un chiste solo es gracioso si todos se ríen. La burla o la ironía gratuita destruyen la confianza al instante.