Los huesos sostienen el cuerpo, protegen los órganos y desempeñan un papel en la producción de células sanguíneas. Su fuerza depende de un delicado equilibrio de calcio,
D y otros minerales. Sin embargo, ciertos
Cuando se consumen con regularidad, alteran este equilibrio. Sus efectos se producen lentamente, a menudo sin dolor al principio, hasta que disminuye la densidad ósea. El resultado es un mayor riesgo de fracturas, pérdida de movilidad y dolor articular.
Nuestra dieta influye directamente en los huesos.
Los alimentos ricos en calcio fortalecen la estructura ósea, mientras que otros, demasiado ácidos o azucarados, favorecen la desmineralización. Aquí te presentamos cinco bebidas que puedes considerar si quieres cuidar tus huesos.