- Empieza por la tarea más difícil para evitar la postergación.
- Define micro-pasos: abrir el archivo, poner un nombre, escribir una frase. La acción mínima vence la inercia.
- Di no con respeto: cada sí innecesario resta tiempo a lo importante. Establecer límites también es productividad.
- Reserva un momento sin pantalla para pensar por escrito y ganar perspectiva.
Alimentación sencilla y consciente: opta por comidas equilibradas y porciones moderadas. No saltes tiempos de comida para “ganar” minutos; el bajón posterior suele costar más. Llevar un snack saludable reduce decisiones impulsivas.
Gestiona el estrés con anclas breves: dos o tres respiraciones profundas, una caminata corta o estirar hombros pueden interrumpir la tensión y devolverte al presente.