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Incluye proteínas en cada comida
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Consume vegetales verdes a diario
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Usa aceite de oliva en lugar de grasas industriales
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Bebe agua incluso si no tienes sed
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Reduce el azúcar y los ultraprocesados
Conclusión
Después de los 60, la fuerza y la movilidad de las piernas no dependen solo del ejercicio, sino de lo que se pone en el plato cada día. Una alimentación rica en proteínas, minerales, vitaminas y alimentos antiinflamatorios puede marcar la diferencia entre envejecer con limitaciones o seguir caminando con seguridad, estabilidad y autonomía. Cuidar tus piernas comienza desde dentro.