Esperar gratitud es una causa común de decepción. Cuando hacemos algo únicamente para obtener reconocimiento, nos volvemos dependientes de la opinión de los demás.
Es mucho más efectivo estructurar nuestras vidas de manera que nuestras acciones se alineen con nuestros valores. Así, la satisfacción viene de dentro, no de fuera.
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Compárate solo contigo mismo
Las redes sociales refuerzan los sentimientos de envidia al crear la ilusión de vidas perfectas ajenas. El único punto de referencia válido es tu propio progreso.
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