6. Cuándo preocuparse: Olor, color y textura: señales de alerta.
Si bien los filamentos blancos suelen ser inofensivos, otros indicadores pueden señalar si la carne está en mal estado. Compruebe si hay algún olor desagradable; la carne fresca debe tener un olor limpio, ligeramente metálico. Un olor agrio o rancio es una señal de alerta.
Comprueba también el color y la textura. La carne debe tener un color uniforme —generalmente marrón oscuro después de cocinarla— y no debe ser viscosa ni pegajosa. Si la carne está pegajosa o tiene un tono verdoso, puede que no sea segura para el consumo.
7. Temperaturas de cocción seguras para eliminar parásitos y bacterias.
Para garantizar la seguridad de la carne de res cocida, es fundamental alcanzar la temperatura interna adecuada. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) recomienda cocinar la carne de res hasta alcanzar una temperatura interna mínima de 63 °C (145 °F), seguida de un reposo de tres minutos. La carne estofada suele superar esta temperatura, especialmente después de varias horas de cocción.
Estas temperaturas son suficientes para eliminar la mayoría de los parásitos y bacterias, garantizando así la seguridad alimentaria. Usar un termómetro para carne le permitirá comprobar la temperatura interna y tener la tranquilidad de que está en perfectas condiciones.
8. Cortes de carne de res con mayor probabilidad de contener filamentos blancos