Esta afección suele ir acompañada de una hinchazón más profunda debajo de la piel, conocida como angioedema. Esta hinchazón afecta comúnmente a zonas más blandas como los labios, los párpados o el interior de la boca.
A diferencia de la urticaria, el angioedema tiende a ser más doloroso que pruriginoso y generalmente tarda más en desaparecer.
Si el angioedema se presenta sin urticaria, podría indicar una afección hereditaria denominada angioedema hereditario. Esta forma no está relacionada con la urticaria y requiere pruebas diagnósticas diferentes, incluyendo análisis de sangre, así como un tratamiento especializado.