Aunque la ciencia aún no ha establecido una relación directa entre el color del pelaje y la personalidad, se cree que ciertos rasgos de comportamiento pueden transmitirse junto con los genes del color. Otro detalle interesante es que el patrón del pelaje de cada gato pelirrojo es único.
Las rayas, manchas y tonalidades se forman de manera individual, por lo que es casi imposible encontrar dos gatos idénticos. Cabe mencionar que, en muchas culturas, los gatos pelirrojos son considerados un símbolo de buena suerte y prosperidad.
En la Europa medieval, incluso se les llevaba en barcos, creyendo que traerían buena suerte en la navegación, y en los hogares modernos a menudo se les llama gatos “soleados” por el color cálido de su pelaje y su carácter alegre.
