Estábamos abrazando a Skye cuando falleció. Fue el peor momento de nuestras vidas. Jamás había sentido un dolor tan grande. Pero me enorgullece que luchara tanto tiempo para estar con nosotros.
Callie era una de las tres parejas de gemelos que permanecían en la UCIN mientras se recuperaban de haber nacido prematuramente.
“La mayoría de las enfermeras estaban al tanto de lo sucedido, pero con el paso del tiempo, la gente dejó de hablar de Skye. Después de unas cuatro semanas, todos actuaban como si nada hubiera pasado, lo que significa que las familias a mi alrededor no tenían ni idea de nuestra situación”, recordó Smith.
De forma inocente, una madre muy nerviosa, cuyos gemelos también estaban en la UCIN, le dijo a Smith que tenía “mucha suerte” de no tener gemelos.
Ninguno de los otros padres sabía lo que había pasado ni nada sobre Skye. El comentario fue completamente inocente y más bien una broma… No podían saber que en un momento dado tuve dos hijos. Smith continuó: «Pero el comentario casi me destroza. Salí corriendo de la habitación llorando y no tenían ni idea de por qué. No tuve el valor de contarles lo que había pasado. Una simple pegatina habría evitado toda esa situación».
Smith supo entonces que tenía que crear algo que representara a los padres que acababan de perder a un hijo, para que este tipo de malentendidos no volvieran a ocurrir jamás.
Creó un cartel para la unidad de cuidados intensivos neonatales para informar al personal y a los visitantes de que una mariposa morada en la incubadora indicaba la pérdida de uno o más bebés en un parto múltiple.