En resumen:
La sensibilidad al gluten es real y sus síntomas pueden afectar a casi todos los sistemas del cuerpo. Si reconoces varias de estas señales de alerta, conviene consultar con un profesional de la salud.
Recuerda: Es importante realizar las pruebas adecuadas. No te autodiagnostiques ni elimines el gluten antes de hacerte las pruebas; podrías perder la oportunidad de obtener un diagnóstico preciso.
Independientemente de si el gluten es tu problema, escuchar las señales de tu cuerpo siempre es lo correcto.