Aunque no puedes cambiar tu genética, sí hoy en día hay medidas para reducir la probabilidad de picaduras, como usar repelentes efectivos, vestir ropa clara y liviana, eliminar agua estancada donde los mosquitos se reproducen.
Conocer estos factores nos ayuda a entender que no se trata de mala suerte, sino de cómo funcionan los los mosquitos y de cómo nuestro cuerpo emite señales que ellos detectan.