
Fueron diseñados para que la experiencia fuera sencilla e intuitiva. Indicadores de colores en la pantalla guiaban al usuario. Bastaba con pulsar el botón correspondiente para acceder a la sección correcta.
Para esto se utilizaban originalmente:
- Rojo : Acceder al menú principal
- Verde : Ir a la página siguiente
- Amarillo : Volver a la página anterior
- Azul : Habilita ciertas opciones, como los subtítulos.
Un sistema ingenioso, casi lúdico, que hizo que la navegación fuera rápida y accesible para todos.