1. Identifique y elimine la fuente:
Los mosquitos suelen sentirse atraídos por las frutas, verduras y restos de comida demasiado maduros. Comience por inspeccionar minuciosamente su cocina para identificar y desechar cualquier producto en mal estado o podrido. Preste especial atención a los fruteros, los contenedores de compost y los cubos de basura.
2. Mantener la limpieza:
Limpia regularmente las superficies de tu cocina, incluyendo encimeras, fregaderos y suelos. Limpia cualquier derrame de inmediato y asegúrate de lavar y guardar los platos. Esto no solo elimina posibles fuentes de alimento para los mosquitos, sino que también evita que se reproduzcan en zonas húmedas.