Para quienes consumen kétchup con regularidad, el azúcar se acumula rápidamente. Cada porción de kétchup, que equivale a unas dos cucharadas, contiene aproximadamente dos cucharaditas de azúcar. Puede que esto no parezca mucho al principio, pero al añadirlo a las comidas a lo largo del día, puede contribuir significativamente a la ingesta total de azúcar.
Lo que hace que el kétchup sea aún más preocupante es que es fácil consumirlo sin darse cuenta de la cantidad de azúcar que se está ingiriendo. Dado que el kétchup se usa a menudo como acompañamiento o aderezo para alimentos como papas fritas, hamburguesas y hot dogs, su contenido de azúcar puede pasar desapercibido, especialmente si no se lee atentamente la etiqueta nutricional.
Además, el etiquetado de los ingredientes del kétchup puede ser impreciso. La inclusión de términos como “especias” y “saborizantes naturales” puede ser problemática, ya que no especifican con exactitud qué aditivos o químicos se utilizan. Los consumidores desconocen el contenido exacto del condimento, lo que aumenta los posibles riesgos de consumirlo.