A todas las madres y abuelas: hablen con sus hijos y nietos sobre los riesgos que no siempre son visibles en la naturaleza.
Una breve conversación podría prevenir un accidente grave.
Tenemos un papel fundamental que desempeñar al compartir conocimientos para garantizar la seguridad de los demás. Mantengámonos informados, atentos y proactivos.
Y lo más importante: si observa algo inusual o agrupado en un árbol, no lo toque. Póngase en contacto con las autoridades locales de inmediato. Una simple llamada puede salvar una vida.