Una sola celda casera suele generar alrededor de 1 voltio. Esto no alcanza para alimentar grandes aparatos, pero sí puede servir para:
- Encender luces LED pequeñas
- Alimentar sensores básicos
- Hacer funcionar relojes simples
- Cargar dispositivos pequeños con circuitos adecuados
- Enseñar principios de electricidad en casa o escuela
Si varias celdas se conectan en serie, el voltaje aumenta.
Materiales necesarios para una versión sencilla
Para armar un sistema básico puedes utilizar:
- 3 frascos de vidrio o recipientes plásticos resistentes
- 3 clavos galvanizados
- Cable de cobre o alambre de cobre
- Sal de mesa
- Agua limpia
- Cables de conexión
- Multímetro (recomendado)
Paso a paso básico
1. Preparar la solución
Disuelve aproximadamente dos cucharadas de sal en un litro de agua. Mezcla bien hasta que desaparezcan los cristales.
2. Colocar los electrodos
Introduce en cada recipiente un clavo galvanizado y un trozo de cobre. Es importante que no se toquen entre sí.
3. Conectar las celdas
Une el zinc de un recipiente con el cobre del siguiente. Así se suman los voltajes.
4. Medir la salida
Con un multímetro podrás comprobar la tensión generada antes de conectar cualquier dispositivo.