Para llegar a esta conclusión, el equipo de investigación analizó muestras de bacterias orales de 98 pacientes sometidos a una endoscopia, en la que se inserta una cámara por la garganta hasta el estómago para examinar posibles problemas digestivos. La muestra incluyó 38 controles sanos, 30 pacientes con cáncer de estómago y 30 personas con afecciones estomacales precancerosas (como inflamación y adelgazamiento de la pared estomacal).
Estas condiciones no siempre conducen al cáncer (8/10)
Aunque estas afecciones no siempre conducen al cáncer, entre las personas que se han sometido a una endoscopia y se les diagnostica inflamación del revestimiento del estómago, una de cada 50 desarrollará cáncer de estómago en los próximos 20 años.
Cambios que pueden detectarse ya en la etapa precancerosa (9/10)
Los médicos encontraron diferencias significativas entre los microbiomas orales (los microorganismos presentes en la boca) de personas sanas en comparación con un grupo de pacientes con cáncer y pacientes con afecciones precancerosas. También encontraron muy pocas diferencias entre las muestras tomadas de pacientes con afecciones precancerosas y cancerosas, lo que sugiere que se producen cambios clave que pueden detectarse incluso en la etapa precancerosa.