
Buenas noticias: la transmisión no es inmediata. La garrapata debe permanecer adherida durante varias horas antes de que exista un riesgo real. De ahí la importancia de revisar cuidadosamente la piel después de cada salida a la naturaleza.
Los primeros síntomas pueden parecerse a los de la gripe: fatiga inusual, dolor de cabeza y fiebre leve. A veces aparece una erupción roja circular que se extiende gradualmente alrededor de la picadura (llamada eritema migratorio). Ante este síntoma, es necesario consultar con un médico de inmediato para obtener el asesoramiento adecuado.
Cuanto antes se intervenga, más sencillo y eficaz será el tratamiento. Por eso es fundamental escuchar a tu cuerpo sin preocuparte en exceso.