4. Grasas Saludables: Nutriendo tu Cerebro y Corazón
No todas las grasas son iguales. Las grasas saludables son vitales para la absorción de vitaminas liposolubles (A, D, E, K), la función cerebral y la salud cardiovascular.
- Aguacates: Ricos en grasas monoinsaturadas y potasio.
- Frutos secos y semillas (almendras, nueces, chía, lino): Pequeñas bombas de Omega-3, fibra y antioxidantes.
- Aceite de oliva extra virgen: La base de la dieta mediterránea, con propiedades antiinflamatorias.
Consejo diario: Añade un puñado de frutos secos a tu yogur, un trozo de aguacate a tu ensalada o usa aceite de oliva para cocinar.
5. Lácteos o Alternativas Fortificadas: Huesos Fuertes y Probióticos
Los productos lácteos son una fuente primordial de calcio y vitamina D, esenciales para la salud ósea. Si eres intolerante o sigues una dieta vegana, busca alternativas vegetales fortificadas.
- Yogur natural: Además de calcio, aporta probióticos que benefician la salud intestinal.
- Leche (o bebidas vegetales fortificadas): Una forma sencilla de obtener calcio y vitamina D.
- Queso bajo en grasa: En moderación, puede ser una buena fuente de calcio.