El ajo tiene antioxidantes naturales y es antiinflamatorio, antibacteriano y antiviral. Las perillas y los dientes de ajo contienen altos niveles de azufre, flavonoides y selenio. Y, cuando se machaca, se pica o se magulla, el ajo produce el compuesto alicina.
Son las propiedades antibacterianas del ajo las que pueden ayudar a prevenir el cáncer, así como su capacidad para mejorar la reparación genética, ralentizar la proliferación celular y prevenir la formación de sustancias cancerígenas en el cuerpo.
Tres de los compuestos para combatir el cáncer en el ajo
Alicina: un poderoso compuesto vegetal que es antibiótico y antifúngico. Esta sustancia es lo suficientemente fuerte como para causar ampollas si le llega demasiado a la piel, pero la alicina se desvanece rápidamente después de que se produce. La cocción acelera la descomposición de la alicina, y la cocción en microondas parece matarla y destruir los beneficios para la salud.
Flavonoides: compuestos de plantas aromáticas que se consideran que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Estos compuestos combaten el cáncer al prevenir el daño celular.
Selenio y sulfuros de alilo: estos dos productos químicos vegetales pueden ser antimutagenos o sustancias que previenen el cáncer al bloquear el daño al ADN de las células o al estimular al cuerpo a reparar el ADN dañado.
Reparación de ADN
Cabe destacar la capacidad del ajo para mejorar la reparación genética, en particular. El cáncer comienza cuando una serie de mutaciones (daño al ADN en las células) lleva a que una célula crezca sin control (una célula cancerosa) y se convierta en un tumor canceroso.