La proteinuria (pérdida de proteínas en la orina) es una señal clara de daño en los glomérulos renales. Puede aparecer por diabetes, hipertensión, glomerulonefritis, infecciones crónicas o incluso por el envejecimiento vascular. Aunque ninguna vitamina cura por sí sola la proteinuria ni “sana” los riñones de forma milagrosa, tres de ellas han mostrado en estudios clínicos y revisiones sistemáticas un efecto protector consistente cuando se usan en dosis adecuadas y como parte de un tratamiento médico completo.