Puede parecer un detalle menor, pero la humedad es el entorno perfecto para bacterias y hongos.
Zonas como:
- Axilas
- Ingles
- Pies
- Detrás de las orejas
Si no se secan completamente, pueden generar mal olor incluso horas después del baño.
2. Usar la misma ropa varias veces
Aunque la ropa no esté visiblemente sucia, puede acumular sudor y bacterias.
En especial:
- Camisas
- Ropa interior
- Medias
Reutilizar estas prendas sin lavarlas favorece la aparición de olores persistentes.