Aunque no todos los modelos lo indican claramente, precalentar la freidora durante 3 a 5 minutos puede marcar una gran diferencia. Al igual que un horno tradicional, alcanzar la temperatura adecuada antes de introducir los alimentos permite una cocción uniforme desde el primer momento.
Cuando no se precalienta, los alimentos pueden cocinarse de manera irregular, especialmente las carnes y alimentos congelados.
Solución: Programa la freidora a la temperatura deseada y déjala funcionar vacía unos minutos antes de colocar la comida.
2. Sobrecargar la canasta
Este es uno de los errores más frecuentes. Llenar demasiado la canasta impide que el aire caliente circule correctamente. La freidora de aire funciona mediante circulación de aire a alta velocidad; si los alimentos están amontonados, no se dorarán adecuadamente.
Resultado: Comida blanda en lugar de crujiente.
Solución: Cocina en tandas pequeñas y deja espacio entre los alimentos. Es mejor tardar un poco más que sacrificar la calidad.