Un día le preguntaron a un sabio algo que muchos callan por miedo:
¿Todavía se puede empezar de nuevo después de cierta edad?
No era solo una pregunta sobre años cumplidos. Era una pregunta cargada de dudas, cansancio acumulado, oportunidades perdidas y sueños guardados en silencio. Era la inquietud que aparece cuando el espejo refleja experiencia, pero el corazón todavía susurra deseos pendientes.
El sabio sonrió con esa calma que solo tienen quienes han visto muchas historias repetirse. No respondió de inmediato. Dejó que el silencio preparara el terreno, como si supiera que algunas verdades necesitan espacio antes de germinar.
🌱 “La vida no tiene una sola puerta de entrada”, dijo finalmente.