Casos ideales para aplicar frío:
-
Lesiones recientes, como torceduras o golpes.
-
Inflamación aguda o edema.
-
Dolor repentino e intenso.
💡 Tip: Aplica frío 10-15 minutos por sesión, nunca directamente sobre la piel: usa un paño o funda protectora.
🔥 Compresas calientes: cuándo y por qué
El calor es tu aliado cuando el dolor no es agudo, sino persistente o muscular. Sus efectos:
-
Relaja músculos tensos o espasmos.
-
Aumenta flujo sanguíneo, facilitando la recuperación de tejidos.
-
Disminuye rigidez, mejorando movilidad en la zona afectada.
Casos ideales para aplicar calor:
-
Tensión muscular o contracturas.
-
Dolor crónico o molestias continuas.
-
Rigidez articular o muscular.
-
Necesidad de relajar y preparar músculos antes de estiramientos o ejercicio.
💡 Tip: Aplica calor 15-20 minutos por sesión y evita temperaturas demasiado altas que puedan quemar la piel.