Muchas personas viven con mal aliento persistente sin entender por qué. Se cepillan, usan hilo dental, enjuague… y aun así el problema vuelve pocas horas después. Cuando ya se han descartado caries, problemas de encías y acumulación de placa, la causa puede no estar en la boca.
Puede estar detrás de la nariz.
Las adenoides —también llamadas vegetaciones adenoideas— están ubicadas en la parte posterior de la cavidad nasal, justo arriba de la garganta. No se ven al abrir la boca, pero pueden influir directamente en la respiración, la producción de moco y, sí, en el aliento.
📍 ¿Qué son exactamente las adenoides?
Las adenoides forman parte del sistema inmunológico. Su función es ayudar a detectar y atrapar microorganismos que entran por la nariz, especialmente durante la infancia.
El problema aparece cuando:
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Se inflaman repetidamente
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Crecen más de lo normal
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Permanecen activadas de forma crónica
