Muchas personas han notado que algunas personas tienen dos pequeños hoyuelos o agujeros en la parte baja de la espalda, justo encima de los glúteos. En redes sociales suele circular la idea de que estos hoyuelos esconden un “significado especial” o que revelan algo sorprendente sobre quien los tiene. Pero ¿qué dice realmente la ciencia sobre ellos?
Estos pequeños hundimientos en la piel tienen un nombre anatómico: hoyuelos lumbares, y son más comunes de lo que muchos imaginan.
¿Qué son los hoyuelos en la espalda?
Los llamados hoyuelos de la espalda aparecen en la zona donde la piel se conecta con el hueso de la pelvis. En términos médicos, se relacionan con la posición de la articulación sacroilíaca, que conecta la columna vertebral con la pelvis.
Cuando la piel se une al ligamento en ese punto, se forma ese pequeño hundimiento visible que muchas personas describen como dos agujeros o marcas simétricas.
Estos hoyuelos también son conocidos popularmente como “hoyuelos de Venus” en mujeres y “hoyuelos de Apolo” en hombres.
¿Por qué algunas personas los tienen y otras no?
La principal razón es la genética. Algunas personas nacen con esta característica porque la estructura de sus huesos y la forma en que la piel se une al tejido profundo lo permite.
No es algo que se pueda “crear” con ejercicio ni tampoco es resultado de una condición médica. Simplemente es una variación natural del cuerpo humano.
Aunque muchas personas con bajo porcentaje de grasa corporal los tienen más visibles, también hay quienes los poseen independientemente de su peso.
¿Tienen algún significado especial?
En internet circulan muchos mitos sobre estos hoyuelos. Algunas publicaciones aseguran que indican belleza, buena salud, fertilidad o incluso características especiales de personalidad.
Sin embargo, no existe evidencia científica que relacione estos hoyuelos con rasgos psicológicos o habilidades específicas. Son simplemente una característica física, igual que los hoyuelos en las mejillas.
Aun así, en algunas culturas se consideran un rasgo estético atractivo, especialmente porque marcan la forma natural de la espalda baja.